Tu sonrisa no es la misma de antes, y cuando te miras al espejo, una parte de tí quiere que eso cambien. Notas algo raro.
Pero no todo es por el físico. Cuando bebes agua fría, notas un latigazo que hace meses no aparecía. Y al pasar la lengua, tocas una zona de la raíz que antes cubría la encía. Eso tiene nombre, y es recesión gingival. Y también tiene solución, que es realizar el injerto de encía.
El injerto de encía es una técnica de cirugía mucogingival que recupera el tejido perdido cuando la encía se retrae y deja la raíz del diente expuesta. Y la recomendamos tanto por motivos estéticos, como para reducir la sensibilidad dental. O para preparar el terreno antes de una rehabilitación protésica. En muchos casos permite volver a cubrir la raíz y proteger el diente a largo plazo.
Vamos a ver por qué se retrae la encía, qué técnicas de injerto de encía existen, qué beneficios aporta la cirugía y cómo es la recuperación.
¿Tienes dudas…?
Si prefieras hablar con un dentista, no te preocupes, estamos a tu disposición.
¿Qué es una recesión gingival y por qué se produce?
Una recesión gingival es el desplazamiento de la encía hacia la raíz del diente. El tejido que debería cubrir y proteger esa zona se retira, la raíz queda expuesta y el diente parece más largo. No es solo una cuestión de imagen, porque lo que ocurre es que la raíz no tiene esmalte, así que queda desprotegida frente al frío, al calor, a la caries radicular y al desgaste.
Y es más común de lo que parece: según el Consejo General de Dentistas, el 60 % de los adultos de 35 a 44 años y el 72 % de los de 65 a 74 presentan algún grado de recesión gingival.
Las causas más frecuentes son estas:
- Cepillado agresivo: cepillarse fuerte no limpia más, pero sí erosiona la encía con los años.
- Enfermedad periodontal: la gingivitis y la periodontitis inflaman y destruyen el tejido de soporte. Ya te contamos cómo esa inflamación afecta incluso a tu salud general más allá de la boca.
- Bruxismo y fuerzas excesivas: apretar y rechinar sobrecarga los dientes y castiga la encía.
- Encía fina de nacimiento: hay biotipos gingivales más delicados, con menos grosor de tejido, que se retraen con más facilidad.
- Movimientos de ortodoncia o piercings orales que presionan el tejido de forma mantenida.
Lo importante es que la encía que se pierde no vuelve a crecer sola. Así que, cuanto antes se valore, más sencillo es el tratamiento.
¿Notas un diente más largo o sensibilidad al frío? No esperes a que la recesión avance. En Clínica Ruiz Estrada valoramos tu caso con un diagnóstico periodontal completo en la primera visita gratuita. Reserva tu cita online aquí.
¿Qué técnicas existen para recuperar la encía?
No todos los casos se tratan igual. La técnica de cirugía mucogingival adecuada depende de la cantidad de tejido perdido, del grosor de la encía y de la posición del diente. Estas son las principales opciones de injerto de encía y cobertura radicular.
Injerto de encía de tejido conectivo
Es la técnica de referencia para cubrir raíces expuestas. Se toma una fina capa de tejido del paladar y se coloca bajo la encía de la zona afectada. El resultado es un tejido más grueso, más resistente y con un color muy natural, porque queda cubierto por la propia encía del paciente.
Injerto gingival libre
Aquí el tejido del paladar se coloca directamente sobre la zona a tratar, sin cubrirlo. Se usa sobre todo cuando el objetivo no es tanto tapar la raíz como ganar grosor y encía queratinizada, esa banda firme que protege el diente del roce diario.
Colgajo de avance coronal
Cuando hay suficiente encía alrededor de la recesión, se puede desplazar el propio tejido del paciente para cubrir la raíz, sin necesidad de tomar un injerto de encía del paladar. En ocasiones se combina con injerto para mejorar la estabilidad del resultado.
En Clínica Ruiz Estrada, la cirugía mucogingival la realiza el Dr. Ernesto Ruiz Chumilla (col. nº 30000947), periodoncista con Máster en Periodoncia Clínica y Quirúrgica realizado con el Prof. Raúl Caffesse y miembro de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA). Tras el diagnóstico, te explica qué técnica encaja en tu caso y por qué. Además, en cirugías regenerativas aplicamos plasma rico en factores de crecimiento (PRGF), que favorece la cicatrización de los tejidos.
Ventajas estéticas y funcionales de la cirugía
Un injerto de encía bien indicado cambia dos cosas a la vez. Por un lado, cómo se ve tu sonrisa y por otro, cómo sientes tu boca en el día a día.
Ventajas estéticas
- La encía vuelve a cubrir la raíz y el diente recupera su proporción natural.
- Se corrige el efecto de «dientes largos» que envejece la sonrisa.
- El margen de la encía queda más uniforme entre dientes vecinos.
- El color y la textura del tejido injertado se integran con la encía propia.
Ventajas funcionales
- Disminuye o desaparece la sensibilidad al frío, al calor y al dulce.
- La raíz queda protegida frente a la caries radicular y el desgaste.
- El tejido ganado es más grueso y resiste mejor el cepillado.
- Se frena la progresión de la recesión y se protege el hueso de soporte.
Además, como te adelantábamos antes, un injerto de encía puede preparar el terreno antes de colocar una corona, de una prótesis o de un implante, porque un tejido sano y con buen grosor mejora el pronóstico de cualquier rehabilitación posterior.
Proceso de recuperación y cuidados posteriores
La cirugía mucogingival se realiza con anestesia local y de forma ambulatoria. Sales de la clínica por tu propio pie y la mayoría de pacientes retoma su rutina en uno o dos días, con algunas precauciones. Las molestias suelen ser leves y se controlan con la medicación pautada.
Para que el injerto de encía cicatrice bien, estos cuidados marcan la diferencia:
- No cepilles la zona intervenida durante los primeros días; usa el enjuague que te indiquemos para mantenerla limpia.
- Dieta blanda y templada la primera semana: evita alimentos duros, muy calientes o picantes.
- Nada de tabaco: fumar reduce el riego sanguíneo y es el principal enemigo de la cicatrización del injerto.
- Evita el ejercicio intenso los primeros días para no favorecer la inflamación o el sangrado.
- No manipules la zona con la lengua ni los dedos, aunque tengas curiosidad.
- Acude a tus revisiones: en ellas comprobamos que el tejido se integra correctamente y retiramos las suturas cuando toca.
La cicatrización inicial se completa en pocas semanas, aunque el tejido sigue madurando y ganando estabilidad durante los meses siguientes.
Resultados a corto y largo plazo
A corto plazo, lo primero que nota el paciente es el cambio en la sensibilidad. El hecho de beber o comer algo frío deja de ser un problema. En pocas semanas, cuando baja la inflamación, se aprecia ya la nueva posición de la encía y la mejora estética.
A largo plazo, los resultados de un injerto de encía son estables y duraderos si se cuida lo que lo rodeó todo, es decir, la causa que provocó la recesión. De poco sirve cubrir una raíz si se mantiene un cepillado agresivo o una periodontitis activa. Por eso el tratamiento incluye siempre corregir la técnica de higiene y, cuando hay enfermedad periodontal, controlarla con tratamiento de periodoncia y mantenimientos periódicos.
Con esos hábitos corregidos y revisiones cada seis meses, el tejido injertado se comporta como encía propia durante años.
El injerto dura lo que dura el cuidado que le des. Y cuidarlo es fácil.


Preguntas frecuentes sobre el injerto de encía
¿Duele un injerto de encía?
La intervención no duele porque se realiza con anestesia local. En el postoperatorio puede haber molestias leves durante unos días, sobre todo en la zona del paladar si se ha tomado tejido de ahí, y se controlan bien con la medicación pautada por el periodoncista.
¿Cuánto dura la recuperación de un injerto de encía?
La mayoría de pacientes retoma su rutina normal en uno o dos días, con dieta blanda y cuidados específicos la primera semana. La cicatrización inicial se completa en unas dos o tres semanas, y el tejido termina de madurar y estabilizarse durante los meses siguientes.
¿La encía retraída vuelve a crecer sola?
No. La encía perdida por una recesión gingival no se regenera por sí sola. La única forma de recuperar el tejido es mediante técnicas de cirugía mucogingival, como el injerto de encía o el colgajo de avance coronal, siempre tras un diagnóstico periodontal que identifique la causa de la recesión.
¿Cuánto cuesta un injerto de encía?
El precio depende del número de recesiones a tratar, de la técnica necesaria y de si hay que controlar antes una enfermedad periodontal. En Clínica Ruiz Estrada valoramos tu caso en la primera visita gratuita y te entregamos un presupuesto cerrado por escrito, con financiación hasta 36 meses si la necesitas.
Recuerda, una recesión valorada a tiempo se trata con cirugías más sencillas y con mejor pronóstico. En Clínica Ruiz Estrada estudiamos tu caso y te explicamos si un injerto de encía es la solución adecuada para ti. Pide tu cita en Murcia o Elche.



